sábado, 25 de abril de 2026

Pascuas en Cantabria (abril 2026)



 Llevábamos meses planificando un año más nuestra escapada por tierras cántabras. Ayyyy, ¿qué tendrá Cantabria que cuando vas te enamoras y deseas volver en cuanto puedas?

En un principio no íbamos a ser muchos pero sé decidió incluir a gente del club que está iniciándose y junto con miembros de la Senyera formamos un número de 18 personas. La idea era dividirnos en diferentes actividades o si se trataba de la misma actividad hacer 2 grupos. 

Unos cuantos salimos el jueves para aprovechar y hacer actividad ya el viernes y el resto saldrían el viernes. 

El jueves por la mañana Félix, Rosana, Alejandro , Mónica y yo, Minerva, emprendimos el camino rumbo a lo que ya consideramos nuestro refugio espeleológico: El Hostal Restaurante Coventosa, capitaneado por Margary. 


Cuando llegamos cenamos con 3 antiguos amigos del Tracalet: Chema, Carlos y Raimon que también habían subido a hacer la travesía Calígrafos-Gandara (travesía ya de las grandes).

Por la noche se unieron Carlos, Manu Martínez Querol, Marta, Manu, Laura y Carlos. 

El viernes nos reunimos  a desayunar en el bar y acordamos hacer CUEVAMUR, una cavidad que merece la pena visitar que presenta un recorrido circular y cuyo laminador y rampas embarradas no dejan indiferente a nadie. Maaaadre mía, creo que es la cueva más embarrada que he hecho hasta ahora. Fuimos progresando sin problemas ayudándonos los unos a los otros,, pasando sacas cuando era necesario y supervisando al compañero hasta que salimos uno a uno al exterior. 









Una vez fuera, nos cambiamos con cuidado de no embarrarnos más y nos dirigimos hacia el hostal donde, a nuestra llegada pudimos saludar al resto de los miembros del grupo que acababan de llegar. Ducha merecida y todos juntos a cenar y preparar la actividad del sábado.


Para el sábado pensamos en hacer todos la travesía VALLINA-NOSPOTENTRA. Travesía muy chula que como aperitivo tiene vaciar una gatera de entrada de agua si ésta se encuentra llena y así fue.  Nos dividimos en dos grupos y los que entramos primero fue el grupo compuesto por: Félix, Rosana, Alejandro, Mónica, Carlos,  Manu M.Querol, Marta y Manu y yo, Minerva así que, como creo qu fuimos los primeros en entrar esos días tuvimos un rato entretenido achicando agua pero que nos hizo reírnos un montón. 


Tras el paso de la gatera venía un rápel volado de unos 10-12 metros que te dejaba en el centro de una sala muy grande. 


Así empezaba nuestra travesía que con topografía y brújula en mano nos iba indicando hacia dónde teníamos que dirigir nuestro camino. Decir que el compromiso de las travesías es que una vez recuperas la cuerda ya no hay vuelta a atrás y has de continuar buscando la boca de salida. Pasamos por varias salas muy bonitas y de grandes dimensiones, varias bifurcaciones y túneles que debías elegir bien hasta que al final una gatera ascendente , un tanto escondida y resbaladiza, nos dejaba ver la luz del exterior. 


Una vez todos estuvimos fuera, foto y a los coches, donde comímos y esperamos al otro grupo. 


Ya con el estómago lleno decidimos irnos todos a tomarnos algo a Ramales de la Victoria previo a nuestra merecida ducha y cena en Casa Margary. 

Cenando estuvimos comentando el día y pensando qué hacer al día siguiente. Un grupo reducido iba a realizar la travesía TONIO-CAÑUELA, travesía conocida por su estrecha diaclasa que has de bajar con el descendedor en el Cabo corto porque sino no cabes y no alcanzas a la palanca del stop. Esta travesía no es apta para iniciación y sólo la hicieron un grupo de 6 personas, entre ellas nuestro Carlos, que se atrevió con ella. 

Como Félix, Rosana y yo ya la habíamos hecho años anteriores decidimos que podía ser interesante ir con el resto a qué conocieran las maravillas que alberga la CUEVA DE COVENTOSA y, por sus caras a la salida de Coventosa sabemos que no defraudó para nada esta elección.

Domingo por la mañana, los de Tonio-Cañuela madrugaron más y no los vimos y los de Coventosa nos fuimos hacia el parking, donde un burro simpático se camufló mientras nos cambiábamos tal cual espeleólogo. 


Coventosa es ENOOOOORMEEE, y has de mirar bien la topo. Fuimos a través de grandes galerías, y pasamanos hasta donde ya no podíamos continuar porque vienen los lagos y necesitas neopreno. 




Regresamos por donde fuimos y dejamos para visitar como colofón final LA Sala de los Fantasmas. Una sala preciosa que no deja indiferente a nadie y en la que sin querer te pasa el tiempo volando haciendo fotos. Cuando ya tuvimos fotografiado a casi todos los fantasmas, jejeje, 





nos dispusimos a salir al exterior. Avisamos al resto que ya estábamos fuera pero los de Tonio-Cañuela todavía tardaron un par de horas más en salir. Última noche, última cena de grupo, nos esperaba , a la que también se sumaron los amigos de Tracalet que habían finalizado esa misma mañana la Travesía Calígrafos-Gandara con éxito. 

La verdad que se nos habían pasado los días volando e incluso teníamos ganas de más. El lunes por la mañana se marchaba todo el mundo pero Rosana, Félix y yo planificamos quedarnos un día más para hacer una travesía de las grandes, de esas que aprietas el culo, ya que su pozo de entrada de 155m impresiona muchísimo, se trata de la Travesía TORCA LA SIMA-GANDARA



 Esos 155m de pozo en recuperable hay que planificarlos muy bien, recuperar con cuidado para que no se te enganche ninguna cuerda y rezar para llegar todos al suelo bien. 


Sus fraccionamientos o reuniones son incómodos, sin pies apenas, por lo que deseas que salga todo bien y tocar tierra enseguida, jajaja. Durante la travesía 3 rápeles más nos esperaban pero ahora ya más cortos y sin dificultad. 




Como íbamos bien de tiempo decidimos acercarnos a visita la famosa Cascada del Ángel. La verdad que nos llevamos un gran chasco ya que al tratarse de una sala tan grande y que llevaba bastante caudal la cascada con nuestros 3 frontales apenas podíamos ver con claridad; había muchas partículas de agua en suspensión, así que, tendremos que volver otra vez con más gente y frontales para verla bien, jajaja. 

Yumamos las cuerdas que un grupo que iba a hacer Calígrafos-Gandara había instalado previamente para salir de Calígrafos hacia Gandara, les dejamos las provisiones que nos encargaron que les dejáramos y nos dirigimos buscando el paso del Delator para salir por Gandara


. La verdad es que salir por Gandara nos costó bien poco ya que Rosana parecía que llevaba polos y en un periquete estuvimos fuera con una gran satisfacción los tres de esa pedazo travesía. 


Así que, como no, a celebrarlo en casa Margary con un buen vermut Solera, típico de la zona. 

Ya cenando estuvimos comentando todo el viaje y pensando y soñando en voz alta de volver en cuanto podamos. ¿Qué tal en verano?  Podría ser…..Continuará…


No hay comentarios:

Publicar un comentario