miércoles, 11 de junio de 2025

Cuenca 30-31 de Mayo 1 Junio

El pasado fin de semana del 30 de mayo al 1 de Junio, varios miembros del club junto con unos amigos decidimos ir a la serranía de Cuenca.
Especialmente fuimos a Villalba de la sierra a hacer la ferrata Ventano del diablo y descenso del río Jucar, para desplazarnos al día siguiente hacia Poyatos para descender el barranco que se encuentra en este término y por lo tanto da lugar a su nombre. 
Cómo miembros del club fuimos, David Vivó, Jorge "Mosto", Paty y Víctor, Deborah, Jesús, Bienve y como amigos vinieron Carlos, David Blanch, Ana, Michel y Víctor de la Rioja. 
Varios de nosotros decidimos ir el viernes a dormir allí, exactamente en el refugio de la Falconera, situado en el término de Tragacete, punto intermedio de actividades. Refugio abierto con 2 literas y chimenea muy adecentado para pecnoctar en travesías a bici o a pie... sitio idílico ubicado en medio de una pradera y rodeada de monte,tranquilo... aunque todos dormimos en nuestra furgo o cama coche. 

El viernes por la noche fuimos llegando progresivamente varios de nosotros y después de cenar, unos vinitos, unas risas y a dormir. 
El sábado quedamos en Villalba de la sierra con el resto del grupo para inscribirnos en la ferrata (que es de pago) y desde allí salir todos juntos a empezar la actividad. 
Ventano del diablo  es una ferrata que tiene dos niveles, (K3/K4) 
Una vez llegada a la plataforma puedes elegir si seguir por un nivel u otro. La verdad que la ferrata estaba saturada de gente, pillamos una empresa delante, la cual tuvo un percance con un cliente y tubimos que esperar, menos mal que había sombra y las vistas eran espectaculares. 

Una vez llegada a la plataforma varios miembros decidimos acabar K3 y otros tiraron a hacer K4 💪, así que quedamos en el parking para celebrarlo con unas birras. 

Una vez preparados conducimos hasta Villalba de la sierra para aparcar al lado de un río, comer y disponernos a descender el río Jucar. 
La verdad es que este río es muy bonito para mi gusto, a parte de divertido. Transcurre por un cañón y se desciende a base de saltos y toboganes. 
La tarde te pedía ese baño fresco, hacia bastante calor, así que fue una actividad de los más apetecible y que nos vino a todos genial.
La primera impresión que me dio es que el agua empujaba, pero lo suficiente para que fuera más divertido. 
Estubo genial, saltando y saltando y haciendo el trenecito en los toboganes 😂.
 Y como siempre, cervecita para celebrarlo y caminito de nuevo al refugio para cenar y lo que surja. 
Una vez en el refugio, zona de las furgos, la noche amenazaba tormenta, veíamos desde allí como se acercaban las nubes y como caían los rayos, la verdad es que era todo un espectáculo que te regala la madre naturaleza. Asi que decidimos ponernos a cubierto, debajo del porche del refugio, en el cual, esa noche había un Holandés de ruta en bici y decidió pecnoctar allí. 
Jorge y Ana tuvieron una conversación con él, ya que dominan el inglés, y después de acomodarnos y gracias a los traductores, le ofrecimos todo producto español, desde queso, vino, patatas bravas, cerezas... a nada dijo que no 😂. 
Ya una vez cenados, nos fuimos marchando poco a poco para la cama, unos cansados y otros decidieron acabar la botella de vino antes de irse a descansar. 
Por la mañana quedamos hora de levantarse sobre las 8h, para desayunar y partir hacia Poyatos. 

Este barranco es uno de los más bonitos de la zona junto al de Las Majadas, y aunque no lo cogimos con excesiva agua, si que tenía la suficiente para hacerlo tan estético y poderlo disfrutar, como siempre en la mejor compañía. 
Rapeles y pozas con agua cristalina, hizo de esta actividad, un final de actividad y fin de semana, en un lugar precioso y muy primaveral 

By Pelacanyons 


martes, 3 de junio de 2025

Cueva del Gigante (Portús, Murcia): 01/06/2025

 Cueva del Gigante


Aprovechando la visita a la Región de Murcia para visitar la sima de La Higuera, decidimos completar el fin de semana desplazándonos hasta la costa para visitar la Cueva del Gigante.

Desde Pliego nos desplazamos hasta Portús, donde en el mismo parking se puede pernoctar. Éste se encuentra junto al poblado de Portús y con acceso directo a su playa, una cala rodeada de altas paredes rocosas y de aguas tranquilas que invitan al baño y al kayak.




Al día siguiente empezamos temprano la aproximación, que nos lleva a atravesar una playa nudista para enseguida subir por la única senda posible. Senda que sigue la línea de costa y que a veces se hace complicada de distinguir, debemos fijarnos en los diferentes hitos y en las flechas blancas para no perderla.

Una vez llegados a una pequeña explanada, debemos abandonarla para subir siguiendo un escarpe rocoso hasta de nuevo encontrar una serie de hitos los cuales nos llevan a un destrepe. Tras este debemos bajar con tendencia a la derecha siguiendo unos hitos y por senda poco marcada hasta encontrar la boca superior de la cueva.

Y es que esta cueva, antigua mina, tiene esta pequeña boca superior que tras una serie de rápeles nos lleva a la planta inferior donde se abre una gran boca al pie del acantilado unos metros por encima del nivel del mar.

La boca superior, pequeña y con un pasamanos en fijo con cable de acero, rápidamente nos conduce a la cabecera del primer rápel: de unos doce metros y volado nos deja en una sala de suelo arenoso y en declive. 

Debido a ello es aconsejable no abandonar la cuerda hasta la siguiente cabecera, ya que unos pocos metros más abajo se abre un pozo vertical a nuestra derecha.




Sin respiro y a lo largo de 3 rápeles más de entre 25 y 30 metros, descendemos el pozo arrampado que nos deja en la sala inferior inundada por la luz que irrumpe a través de la entrada inferior. 

Esta cueva depara una grata propina: si decidimos recorrer la galería inferior pronto llegamos a un lago interior de aguas termales.





Tras el baño de rigor nos volvemos a colocar el arnés pero esta vez haciendo uso de un disipador ya que es necesario progresar por una miniferrata (equipación justa para asegurarnos) para poder volver subir el acantilado y ganar el acceso a la senda de retorno. 

Ascendemos los 15 metros que flanquea con tendencia a la izquierda que pronto nos deja en una senda expuesta que pronto nos lleva a la explanada en la que antes nos desviamos para entrar por boca superior.

Sólo nos queda desandar en el camino que en algo menos de una hora nos lleva de nuevo al parking.





Actividad amena, sencilla pero completa, y solamente recomendada para cuando el calor no apriete.




Sima de la Higuera (Pliego, Murcia): 31/05/2025

 Sima de La Higuera 


Declarada Monumento Natural de la Región de Murcia, es necesario pedir permiso para su visita.

Limitada a diez personas diarias (pidiendo seguro deportivo y formación específica para poder entrar), es una cavidad única por las formaciones hipógenicas que se han desarrollado en su interior. La Sala del Paraíso y los pináculos dobles que nos podemos encontrar som verdaderamente espectaculares.

El sábado 31 de mayo se nos concede acceso a ella, reuniéndonos nueve espeleólogos para ello. Julio, Minerva, Javi, Antonio, Sara, Makel, Pablo, Carlos y yo, Félix, nos damos cita en el parking a las 9 de la mañana para en la medida de lo posible evitar el calor que nos ha deparado este final de mayo.

Rodeados de un número ingente de garrapatas, preparamos el material, nos equipamos y nos dirigimos hacia la cavidad. Agilizado por el hecho de que el día anterior habíamos recogido las llaves en el bar de Pliego donde están depositadas.





Enseguida comenzamos a instalar y poco a poco descendemos el pozo de setenta metros. En uno de los últimos fraccionamientos observamos como el aviso que nos hicieron desde la organización gestora no era vano: el parabolt se movía. Lo montamos como desviador pero la verdad es que no queda bien y no evita el roce como debe, obligándonos a bajar y subir más escalando que haciendo uso de los aparatos. Ante ello, el club se ha ofrecido a la reequipación de ese punto y la propuesta ha sido acogida por lo que en breve nos tocará hacer otra visita. 




En algo más de una hora nos encontramos todos en la base del pozo e iniciamos la progresión horizontal. 





Visitamos la sala de los corales y nos dirigimos hacia la ventana colgada que ya nos da acceso a las salas más peculiares de la cavidad. Sara tiene un traspiés y se hace daño en un pie, por lo que tanto ella como Javi deciden darse la vuelta y salir. 





Los demás continuamos la actividad. Llegamos al lago donde después de visitar la sala donde observamos el esqueleto de un pobre felino que probablemente caería dentro y no pudo salir.

Nos quitamos los monos y de manera más o menos digna vamos vadeando el lago, evitando meternos en él ya que hay una serie de troglobios que lo habitan, por lo que debemos respetar su hábitat.







En unos pocos metros más llegamos a la zona más curiosa para mí: una serie de espeleotemas anaranjados en de tamaño considerable y formas redondeadas cuelgan del techo formando una especie de nubes. Espectacular. 





Y poco más adelante llegamos a la sala de los pináculos dobles. A modo de gendarmes y formando corros nos esperan en la oscuridad. El ambiente si mantenemos un nivel de luz bajo es algo sobrecogedor ya que no dejan de tener cierto aspecto humanoide. Los caprichos de la naturaleza creando formas de fantasía es impresionante!






No queda más que desandar el camino y ascender el pozo. Los primeros metros de ascenso son algo penosos debido al parabolt defectuoso donde no es adecuado fraccionar, pero una vez superado se asciende ágilmente.

En algo menos de 5 horas desde que empezamos a instalar, estamos todos fuera. La verdad es que se hace corto. Pero bueno, como dice el refrán: lo bueno, si breve, dos veces bueno.